Los diseños iniciales utilizaban cojinetes metálicos y ejes de acero inoxidable. Los cojinetes metálicos solían desgastarse y atascar, lo que hacía un chirrido. Esto provocó condiciones ambientales indeseables, particularmente porque se utilizan en un entorno médico, donde el ruido mínimo es importante. Este ruido también apuntaba a futuros problemas mecánicos. Una solución inmediata fue lubricar los cojinetes con aceite. La empresa tuvo que enviar pequeños tubos tamaño alfiler a todos sus clientes, con instrucciones de cómo era necesario aplicar el lubricante para rectificar el problema. Esto era costoso y los lubricantes podían causar contaminación
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La solución permanente e ideal era reemplazar los cojinetes metálicos por cojinetes de plástico iglide® G300. Los costos se redujeron significativamente de manera inmediata. Con los rodamientos iglide®, solo se requieren tolerancias de mecanizado estándar, mientras que el metal exigía un mecanizado y acabado precisos. Además de la superficie giratoria, iglide® también ofrece una superficie de apoyo lateral.
Como resultado del cambio a los rodamientos iglide®, la empresa pudo reducir sus costos en un 93% y sus tiempos de montaje en 10 minutos. El mantenimiento, como la lubricación, se eliminó por completo.